Tuesday, September 16, 2008
¿Donde están las manzanas?
La conclusión de la revisión de “La Rosa” hacía dos posibilidades interesantes para mí. Primero, Es posible que la aparición de Judith del ataúd simbolice su evita de opresión y represión sexual de su abuela, u otra lectura muestra ella simplemente es una joven inocente con deseos precipitados. Creo que las dos proposiciones encuentran evidencia en sus reacciones a la muerta de su abuela, el abandono de la iglesia, y su atracción al capitán. Pero, prefiero el último. La brutalidad con que ella salta del ataúd (como una vampira, vampiras en el sentido de Stoker son criaturas sexuales sin repercusión) y coge la rosa de la vieja representa la energía de la joven y su deseo intenso a guiarse por los ideales, ideales que ella no comparte con la vieja. Una persona represada era responder en esta manera también, menos la descripción de la vieja. El narrador usa la palabra “repulsivo,” y aun si una niña es liberada de su sexualidad, no aleje (lord help me with the subjunctive) su abuela. Y esas son las verdades.
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1 comment:
Tienes razón y sin embargo...
Cuando uno piensa en los intertextos del cuento, el Libro de Judith y la serie de cuadros en los que se representa el degollamiento del bárbaro gigante Holofernes, se crea una cierta disonancia.
¿Es que la capacidad heroíca es algo del pasado? ¿Es que los héroes de hoy día son de mentira, producto de asesores políticos y presentadores de telediarios?
¿Es que no nos queda otra que acostarnos con nuestos enemigos y dejarnos follar por quienes aniquilan a nuestros hermanos?
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